miércoles, 31 de enero de 2018

Competencia social

Los adultos, jóvenes o viejos, hemos pensado alguna vez que nuestros hijos y nietos son descorteses: no saludan al entrar, tienen los cuartos desordenados, ayudan poco en la casa, hacen más ruido del tolerable, ponen los codos sobre la mesa. Ellos pensarán posiblemente lo mismo de nosotros: no les ponemos atención cuando hablan, criticamos incesantemente su imagen, no les dejamos tiempo ni espacio libre.
Una tarde, cuando los esperaba a merendar, mi nieto adolescente entró de primero de la banda de cinco y se desparramó en el sofá. —“Te voy a cortar el pelo”, le dije. —“Bueno”, respondió.
Cuando los demás llegaron, estupefactos, nos vieron, a él sentado con una toalla de barbería y a mi con la máquina endiablada en la mano. Ya había perdido la melena.
Heinrich Hoffmann, Der Struwelpeter
Imagen de Amazon.de
Habíamos pasado varias tardes divertidas, comiendo tortas mientras yo le enseñaba las reglas de acentuación y los secretos de los diptongos. Y...habíamos hablado de muchas cosas.
¿Qué tiene que ver esto con la cortesía? Pues que la cortesía es un juego social en el que acordamos ciertas normas para que haya armonía, dentro del hogar y en los espacios públicos. Con la cortesía exigimos respeto y amabilidad hacia nuestras personas; un orden que nos permita un agradable fluir de la interacción social.
Los dos habíamos logrado comunicarnos ¡a través de la gramática española! y eso me había acercado a un ser encantador que se resiste a arreglar su cuarto.
Mi nieto tenía esa noche una fiesta con los primos. Le alabaron su nuevo look porque realmente se veía muy bien. Si bien el corte era bastante radical podía pasar por la imagen de una revista de fashionistas, no por mis habilidades de peluquería —más bien elementales— sino porque él es muy bien parecido y el pelo corto le queda bien. Eso contribuyó a que no me quitara el saludo.
Cada grupo social tiene normas propias. Estar cómodo en su  propio grupo es señal de que se han aprendido competencias. Éstas implican no solamente el lenguaje, sino rutinas como el saludo y las despedidas, y rituales como las comidas en familia, las visitas, los tés, los casamientos y muchos otros. La competencia social también implica conducirnos en otros grupos, distintos al nuestro. Manejarnos en otros grupos sociales sin causar disrupciones, y en otros países sin que nuestro desconocimiento de la cultura local sea motivo de conflicto.
Es cierto que los jóvenes deben aprender las normas imperantes, sobre todo para poder confrontarlas y modificarlas. Pero también los adultos debemos ser conscientes de que la cortesía empieza por casa. Tomar en cuenta la opinión de los menores, de manera respetuosa y comprensiva es esencial para una convivencia armoniosa.




7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias. Se aceptan sugerencias sobre temas de interés en la comunidad uruguaya.

      Eliminar
  2. Ah, me encanta la salida de este blog sobre competencia social. Todo ese juego complicado de decir-no decir / hacer-no hacer que nos involucra a todos los integrantes de un determinado grupo... Parece sencillo, pero no lo es. De hecho, la vida privada y pública está llena de malos entendidos por lo que hemos dicho o callado, por lo que hemos hecho u omitido hacer. O por la manera de ejecutar cualquiera de los anteriores. La vida social armoniosa es como un ecosistema delicado que depende de cambios desde los más obviamente perceptibles hasta los muy sutiles, casi imperceptibles. El ser humano ha venido desarrollando este sistema sofisticado de producción/interpretación de estas "señales sociales" y es en esta producción/interpretación que nos reconocemos como integrantes del mismo grupo. Gracias Xandra por abrir este espacio de conversación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta la comparación con el ecosistema delicado. Y es cierto que las señales son sutiles; muchas veces no las percibimos.

      Eliminar
    2. Sí, la metáfora, o comparación para Alexandra, del ECOSISTEMA que plantea LOURDES aquí, es un hallazgo para mí y voy a "copiarla" si las relaciones son un entramado de ... tal y como el ecosistema en el que unos y otros elementos mantienen un toma y dame de causas y efectos ilimitados. ¡Gracias!

      Eliminar

Macron: ni de merengue, ni con almendras

El 17 de junio pasado, en una ceremonia con motivo del 78 aniversario del mensaje de De Gaulle a los franceses para que resistieran ante los...